Jonathan Calleri no pudo disfrutar de su fin de semana libre, tras el triunfo de Boca en Paraguay ante Capiatá: mientras viajaba en su auto con su novia, fue interceptado por un grupo de ladrones, que le apuntaron con un arma y le robaron el vehículo, junto a plata y documentación.
Sucedió ayer en Tres de Febrero a las 20, e inmediatamente hizo la denuncia. En diálogo con el diario Olé, admitió: "Gracias a Dios no me identificaron".
Un golpe con suerte, dirán algunos, pero lo cierto es que la inseguridad hace que sea imposible vivir.

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